Naturaleza del Apoyo Aéreo Cercano en conflictos de baja intensidad
Desde el cese de las hostilidades convencionales en Afganistán en el otoño de 2002 y en Irak en la primavera de 2003, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos ha proporcionado apoyo aéreo próximo (AAP) en los conflictos de baja intensidad (CBI). En Irak, las fuerzas estadounidenses han enfrentado el desafío de controlar áreas urbanas de crecimiento descontrolado, como se presenció en la batalla por Faluya. Por otro lado, en Afganistán, nuestras fuerzas han realizado operaciones contra los talibanes y al-Qaeda en pequeños pueblos dispersos a través del terreno agreste y montañoso del centro y este de Afganistán. No obstante, a pesar de las diferencias importantes en las operaciones, la naturaleza del CBI en AAP permanece inalterable: operaciones aéreas realizadas en entornos de baja amenaza contra un enemigo escurridizo. Las tripulaciones aéreas adiestradas en AAP con énfasis en arrojar bombas contra fuerzas de campo mecanizadas se ven frustradas en los CBI por la falta de objetivos “válidos” (es decir, una percepción de que en la mayoría de las misiones simplemente hacen agujeros en el cielo). La doctrina conjunta ha hecho muy poco para educar al personal de la Fuerza Aérea en este aspecto. La Publicación Conjunta (JP) 3-09.3, Tácticas, Técnicas y Procedimientos Conjuntos para Apoyo Aéreo Próximo (AAP), se centra en los métodos de coordinar e integrar el fuego haciendo mínima mención de otros medios mediante los cuales el poderío aéreo puede apoyar a las fuerzas de tierra. Las tareas adicionales de búsqueda visual, escolta de convoyes y mejoramiento del comando y control (C2) han demostrado ser herramientas invaluables para los comandantes en tierra.


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